Nuevos estudios realizados indican que los bebes recién nacidos deben siempre dormir boca arriba y no de costado o peor aun boca abajo ya que esto reduce notablemente el riesgo de sufrir el síndrome de muerte súbita del lactante. Los resultados de las investigaciones aparecieron publicados en la prestigiosa revista Pediatrics, y allí se advierte que acostar boca a bajo a un bebé menor de un año puede aumentar los riesgos de que el pequeño sufra un paro respiratorio. Los bebes deben dormir boca arriba siempre.
Además, este mismo estudio advierte que es importante (para evitar la llamada muerte blanca) no fumar en la habitación del bebé, no abrigarlo demasiado a la hora de dormir y controlar que el dormitorio no esté excesivamente caliente, ambiente caliente y aire seco.