La creación de lazos afectivos puede retrasarse por diversas razones. Los futuros padres pueden formarse una imagen de su bebé con ciertas características físicas y emocionales. Cuando, en el momento del parto o después de la adopción, usted conoce a su bebé, la realidad puede obligarlo a ajustar su imagen mental. Como el rostro de un bebé es la herramienta principal de comunicación, juega un papel fundamental en la creación de lazos afectivos y del vínculo.

Las hormonas también pueden afectar significativamente la creación de lazos afectivos. Si bien amamantar a un bebé durante las primeras horas de vida puede ayudar a fomentar los lazos afectivos, esto también provoca el desborde de muchas hormonas diferentes en las madres. A veces, a las madres les resulta difícil crear lazos afectivos con sus bebés si enfrentan la depresión posparto o sus hormonas están alborotadas. La creación de lazos afectivos también puede retrasarse si la mamá está exhausta o siente dolor luego de un de parto prolongado y difícil.

Si su bebé permanece durante un tiempo en la unidad de cuidados intensivos, en un principio, usted puede desanimarse por la cantidad de equipos y la complejidad de estos. Pero la creación de lazos afectivos con su bebé sigue siendo importante. El personal del hospital puede ayudarlo a sostener y manejar a su bebé a través de las aberturas en la incubadora de transporte (una cuna especial para bebés), y lo alentará a pasar tiempo mirando, tocando y hablándole a su bebé. Pronto, su bebé lo reconocerá y responderá a su voz y a sus caricias.

Las enfermeras le enseñarán a bañar y alimentar a su bebé. Si utiliza leche materna que se ha extraído, el personal, incluido un asesor de lactancia, puede ayudarla a realizar la transición al amamantamiento antes de que su bebé llegue al hogar. Algunas unidades de cuidados intensivos también ofrecen la posibilidad de internación conjunta antes de que usted se lleve su bebé a su hogar para facilitar la transición.